Reserva San Alonso

Superficie: 11.384 hectáreas

Ubicación: Departamento de Ituzaingó

Paisaje

Predominan los cordones en abanico, las planicies y depresiones. Fitogeográficamente pertenece al distrito chaqueño oriental.

Características naturales

Al ser el punto de mayor altitud dentro del paisaje "Cordones en Abanico", San Alonso tiene una alta diversidad de comunidades vegetales como espartillares (Elyonurusmuticus), pastizales de paja colorada (Andropogon lateralis), montes higrófilos y palmares de yatay poñi (Butia paraguayensis). Los sectores más altos de los cordones arenosos están ocupados por los espartillares, montes y palmares de yatay poñi.

Los montes son de distintos tamaños, pero en la mayoría de ellos se encuentran timbós (Enterolobium contortisiliquum) de gran porte, lapachos (Tabebuia heptaphylla), curupís (Sapium spp.), canelones (Rapanea laetevirens), ombúes (Phytolacca dioica), aguayes (Chrysophyllum gonocarpum), alecrines (Holocalyx balansae), ubajayes (Hexachlamys edulis), laureles negros y amarillos (Ocotea acutifolia y Nectandra spp.), además de añosas enredaderas con tronco leñoso. La variedad de árboles y arbustos suele superar las 40 especies en cada uno de los montecitos. La mayor parte del parque está cubierto por pastizales y pajonales. Allí donde el agua escurre (media loma), la paja colorada (Andropogon lateralis) llega a cubrir por completo la superficie y resulta la especie dominante. Donde el agua se encharca por más tiempo crecen los pajonales inundables de paja azul (Paspalum durifolium).

Las márgenes de la laguna Paraná y de los esteros de Iberá se encuentran cubiertas por pirizales de pirí (Cyperus giganteus), juncos (Schoenoplectus californicus) y totoras (Typha dominguensis) y en muchos sitios por bosquecitos de sarandíes (Phyllanthus sellowianus).

Tanto hacia los límites norte (laguna Paraná y arroyo Carambola) y sur (Esteros del Iberá) se extienden los embalsados, ocupando una vasta superficie.

A nivel faunístico el área es sumamente rica y diversa, en correlación con la diversidad ambiental. Se están llevando adelante relevamientos y monitoreos de aves, mamíferos, anfibios y reptiles. Hasta el momento se han contabilizado más de 189 especies de aves y 31 especies de mamíferos, entre los que se destacan por su abundancia los monos carayá (Alouatta caraya), los carpinchos (Hydrochaeris hydrochaeris), los ciervos de los pantanos (Blastocerus dichotomus), los zorros de monte (Cerdocyon thous) y gris (Lycalopex gymnocercus), los lobitos de río (Lontra longicaudis), los peludos (Euphractus sexcintus), las mulitas (Dasypus novemcinctus), el aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) y los recientemente reintroducidos venado de las pampas (Ozotoceros bezoarticus) y oso hormiguero (Myrmecophaga tridactyla). Asimismo, en San Alonso se han reintroducido tres ejemplares de aguará guazú que se hallaban en condiciones de cautiverio.

Valores de conservación

El área protege los espartillares (Elyonurusmuticus) y palmares de yatay poñi (Butia paraguayensis) de mayor desarrollo dentro de los esteros; así como poblaciones de ciervo de los pantanos en buen estado de conservación, al aguará guazú, la segunda población de venados de las pampas de Corrientes (con más de 60 ejemplares), la segunda población de osos hormigueros de Corrientes (con más de 18 ejemplares) y una población aislada de tucu tucos (Ctenomys sp.).

El aislamiento y ubicación de San Alonso en medio de los esteros (conectado a más de 600.000 ha sin presencia humana ni de ganado doméstico), reúne las condiciones ideales para pensar a futuro en una reintroducción del yaguareté, para lo cual se ha montado el CECY (Centro de Cría de Yaguareté) a modo experimental.

En cuanto a las aves, San Alonso resguarda poblaciones de cinco especies amenazadas: yetapá de collar (Alectrurus risora), cachirla dorada (Anthus nattereri), monjita dominica (Heteroxolmis dominicana) y corbatitas (Sporophila spp.). Por esta razón fue declarado área de importancia para la conservación de las aves (AICA) por Birdlife (Aves Argentinas, 2005).

Su ubicación sobre la laguna Paraná y desembocadura del arroyo Carambola brinda una buena protección a las poblaciones de dorado (Salminus maxillosus) que migran esporádicamente hasta allí y a las poblaciones de yacaré negro (Caiman yacare).

Objetivo específico del parque

Resguardar la laguna Paraná y arroyo Carambola, ampliando el área del Parque Provincial Iberá con pastizales de importancia para la conservación de aves en peligro.

Conservar las poblaciones relictuales de tuco tuco (Ctenomys sp.) y yatay poñi (Butia paraguayensis) y preservar al aguará guazú (Chrysocyon brachyurus). Tener un lugar apropiado para la reintroducción de especies de pastizales en peligro de extinción y eventualmente para el yaguareté.

El trabajo de restauración llevado adelante ha convertido a San Alonso un lugar clave para la protección de los una población de venado de las pampas (Ozotoceros bezoarticus) y del oso hormiguero en Corrientes.

Instalaciones y actividades (Centro de Cría de Yaguareté, producción de la naturaleza –reasilvestramiento de fauna– y promoción del Proyecto Iberá)

Se ha montado en la isla el primer Centro Experimental de Cría de Yaguareté de la Argentina, además de una Estanción Biológica con cómodas instalaciones para albergar al equipo de biólogos, cuidadores y veterinarios encargados.

Además, existe en el casco una hostería con cinco habitaciones, dedicada a recibir invitados de importancia para el Proyecto Iberá.

Asimismo el campo posee instalaciones para los guardaparques encargados del manejo y la logística de toda la Reserva, lo que implica tener funcionando dos puertos y una pista de aterrizaje para facilitar el acceso desde San Miguel.

Acceso

Este parque no está abierto al público general y no se puede visitar sin invitación.